Sesión individual
Terapia ASCENDENTE
Un acompañamiento terapéutico puede comenzar de muy distintas maneras. Una necesidad, una inquietud, una somatización o alguna situación que nos abrume, pueden ser, entre otras, la puerta a un bonito proceso de cambio y crecimiento. Recordemos que al igual que un ice-berg, las personas muchas veces sólo percibimos de manera consciente la punta de éste, cuando bajo las aguas del mundo subconsciente hay grandes redes enmarañadas que nos condicionan y aguardan a que pongamos atención a ellas para aprender a navegar ligeros.
Muchas son las situaciones en las que el motivo principal por el que comenzamos un acompañamiento terapéutico nos acaba llevando a poder ver bajo las aguas del mundo subcosnciente algunos aspectos, aprendizajes o situaciones que habíamos olvidado en lo más profundo de nosotros y que de una manera orgánica, amable y flexible nos pueden llevar a cambiar para seguir avanzando.
Como dicen algunos los sabios:
– «El que prueba sabe, el que no prueba, no sabe.»